Dietas para pacientes infartados: guía completa para una recuperación saludable
Introducción a la dieta para pacientes infartados

Un infarto de miocardio es un evento crítico que requiere cambios profundos en el estilo de vida, especialmente en la alimentación. Las dietas para pacientes infartados no solo ayudan a mejorar la recuperación, sino que también reducen el riesgo de nuevos episodios cardíacos. En este artículo descubrirás qué alimentos priorizar, cuáles evitar y cómo estructurar un plan dietético cardiosaludable respaldado por la evidencia científica.
¿Qué es una dieta para pacientes infartados?
Se trata de un plan alimenticio adaptado a las necesidades de las personas que han sufrido un infarto, con el objetivo de:
- Mejorar la salud cardiovascular.
- Reducir la inflamación.
- Controlar los niveles de colesterol, glucosa y presión arterial.
- Favorecer la recuperación del músculo cardíaco.

Beneficios de una dieta cardiosaludable tras un infarto
- Disminuye el riesgo de recurrencia (prevención secundaria).
- Controla el colesterol LDL y triglicéridos.
- Ayuda a mantener un peso saludable, clave para reducir la carga del corazón.
- Favorece la elasticidad arterial y la circulación sanguínea.
- Mejora la calidad de vida y la expectativa de vida.
Propiedades nutricionales y alimentos clave
Una dieta para pacientes infartados debe ser rica en:
Grasas saludables
- Ácidos grasos omega-3 (pescado azul, semillas de chía, lino, nueces).
- Aceite de oliva virgen extra, fuente principal de grasa.
Fibra dietética
- Presente en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Contribuye a reducir colesterol y glucosa.
Antioxidantes y antiinflamatorios
- Vitamina C, E, polifenoles y flavonoides (frutas rojas, té verde, vegetales de hoja verde).
Minerales cardioprotectores
- Potasio (plátano, aguacate, espinaca).
- Magnesio (frutos secos, semillas, legumbres).

Menú semanal para pacientes infartados
📌 Normas generales del plan:
- Priorizar verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva virgen extra.
- Incluir pescado azul 2 veces/semana y legumbres 3-4 veces/semana.
- Limitar carnes rojas a 1 vez/semana.
- Reducir sal y evitar frituras, bollería, ultraprocesados y embutidos.
- Mantener una hidratación adecuada (agua como principal bebida).
Lunes
- Desayuno: Avena con leche desnatada, plátano en rodajas y nueces.
- Media mañana: Yogur natural sin azúcar + arándanos.
- Comida: Ensalada de garbanzos con tomate, pimiento, cebolla y aceite de oliva. Filete de merluza al horno con limón.
- Merienda: Manzana con una cucharada de crema de almendras sin azúcar.
- Cena: Crema de calabacín + tortilla francesa con espinacas.
Martes
- Desayuno: Pan integral con aguacate y tomate + café o té sin azúcar.
- Media mañana: Pera + puñado de almendras.
- Comida: Lentejas estofadas con verduras + ensalada de hojas verdes.
- Merienda: Yogur griego natural + semillas de chía.
- Cena: Salmón a la plancha con brócoli y zanahoria al vapor.
Miércoles
- Desayuno: Smoothie de espinacas, kiwi, manzana y agua. Tostada integral con queso fresco bajo en grasa.
- Media mañana: Plátano + 4 nueces.
- Comida: Pechuga de pollo a la plancha con ensalada de quinoa, pepino, tomate y perejil.
- Merienda: Yogur natural + fresas.
- Cena: Sopa de verduras + caballa al horno con patata asada.
Jueves
- Desayuno: Avena cocida con leche desnatada, canela y manzana.
- Media mañana: Mandarina + 1 puñado de pistachos sin sal.
- Comida: Garbanzos con espinacas + ensalada de tomate y aguacate.
- Merienda: Yogur natural + rodajas de kiwi.
- Cena: Merluza a la plancha con calabacín y berenjena al horno.
Viernes
- Desayuno: Pan integral con aceite de oliva y tomate rallado.
- Media mañana: Yogur natural con semillas de lino molidas.
- Comida: Ensalada mediterránea (lechuga, tomate, atún, huevo duro, aceitunas) + crema de verduras.
- Merienda: Manzana + nueces.
- Cena: Pez espada a la plancha con ensalada de espinacas y zanahoria rallada.
Sábado
- Desayuno: Porridge de avena con plátano y frutos rojos.
- Media mañana: Yogur natural con una cucharadita de miel.
- Comida: Lentejas con verduras + ensalada de hojas verdes con aguacate.
- Merienda: Mandarina + 1 puñado de almendras.
- Cena: Filete de pollo a la plancha con puré de calabaza.
Domingo
- Desayuno: Pan integral con aguacate y huevo duro. Café o té sin azúcar.
- Media mañana: Pera + nueces.
- Comida: Paella de verduras con arroz integral + ensalada verde.
- Merienda: Yogur griego natural + fresas.
- Cena: Salmón al horno con espárragos y calabacín.
👉 Este menú es solo una guía orientativa. Debe ajustarse según el estado de salud, medicación y recomendaciones del cardiólogo o nutricionista.
Usos prácticos en la cocina y planes dietéticos
- Dieta mediterránea: patrón más recomendado por la evidencia científica.
- Plato saludable: 50% verduras y frutas, 25% proteína magra (pescado, pollo, legumbres) y 25% cereales integrales.
- Snacks saludables: frutas frescas, yogur natural, frutos secos sin sal.
- Evitar: embutidos, carnes procesadas, frituras, bollería, exceso de sal y alcohol.
Precauciones y contraindicaciones
- Limitar la sal a menos de 5 g/día para controlar la hipertensión.
- Evitar dietas muy restrictivas sin supervisión médica.
- Precaución con suplementos sin prescripción (ej. omega-3 en cápsulas).
- Consultar siempre con cardiólogo o nutricionista antes de cambios drásticos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
- ¿Qué dieta es mejor después de un infarto?
La dieta mediterránea es la más recomendada por su evidencia científica. - ¿Puedo comer huevos tras un infarto?
Sí, en moderación (3-4 a la semana), priorizando cocciones sin grasa. - ¿El café está prohibido?
No necesariamente. En dosis moderadas puede ser seguro, salvo indicación médica. - ¿Qué frutas son más recomendadas?
Frutas rojas, cítricos, manzana, plátano y kiwi por su aporte en antioxidantes y potasio. - ¿Se puede consumir carne?
Sí, preferentemente magra (pollo, pavo) y limitar la carne roja a 1 vez por semana. - ¿Qué pasa con el alcohol?
Lo ideal es evitarlo. Incluso el vino debe consumirse con mucha precaución. - ¿Es necesario tomar suplementos?
Solo bajo supervisión médica, no todos son seguros para el corazón. - ¿Puedo consumir lácteos?
Sí, mejor desnatados o bajos en grasa. - ¿La dieta ayuda a reducir la medicación?
Puede mejorar parámetros de salud, pero no sustituye el tratamiento médico. - ¿Qué tipo de ejercicio acompaña la dieta?
Caminar, nadar o bicicleta suave, siempre según indicación del cardiólogo.
Conclusión
Adoptar una dieta cardiosaludable tras un infarto no es una opción, sino una necesidad vital. Elegir alimentos frescos, naturales y ricos en nutrientes es la mejor medicina preventiva. Un plato equilibrado hoy es un corazón más fuerte mañana.
Bibliografía
- Estruch, R., Ros, E., Salas-Salvadó, J., et al. (2018). Primary prevention of cardiovascular disease with a Mediterranean diet supplemented with extra-virgin olive oil or nuts. New England Journal of Medicine, 378(25), e34.
- American Heart Association (2021). Dietary Recommendations for Heart Attack Survivors. AHA Scientific Statements.
- Organización Mundial de la Salud (2020). Healthy diet. OMS.